Castaño claro y largo. Lleno de vida, pero cansado, con las puntas partidas. Hace más de dos años que no lo corto y crece día a día con más fuerza, hasta pasar la frontera de mis pechos y llegando al límite de mi espalda, cerca de mi trasero.
Es mi pelo, brillante después del baño y tieso durante las tardes. Siempre liso y sin movimiento, como esperando el ventilador de alguna pelicula para despertarlo.
Eso ha cambiado. Después de 2 horas dentro de una peluquería rancia de San Antonio. Cagá de miedo en manos de una vieja chica con el pelo quemado y luego de desembolsar la no despreciable suma de diez mil piticlines, tengo lo que siempre he querido: pelo largo, castaño claro y brillante, pero ahora ondulado perfectamente, con volumen y movimiento, pero muy rebelde ante cualquier broche.
Ahora puedo despedirme del ventilador de películas. Muchas gracias, pero ahora sí, tiene vida!
Nota del autor: Cabe destacar que este alegria sólo durará hasta el mes de mayo, porque la vieja chica de la peluquería de bajo presupuesto cobra por lo que hace, ni un mes más, ni un mes menos. Cuak!
1 comentarios:
jajajaj q wena mi niña pero te quedo hermoso el pelito mi amor asi q no se queje jejejej
te amo
Publicar un comentario