-Tu hermano me dijo que le escribiste algo... en tu blog, dice mamá.
-Sí, respondo con seguridad, sabiendo que esta vez no hice nada malo. Sin embargo tengo miedo; miedo de volver a conversar; de volver a escuchar sus palabras enojadas, sus gritos de decepción y su mirada de desilución.
-No es nada importante, mamá.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario